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sábado, 24 de mayo de 2014

Introducción

La ictericia se debe a la bilirrubina, una substancia amarilla procedente de la destrucción de glóbulos rojos viejos. Es normal que los glóbulos rojos sean eliminados, y la bilirrubina que se forma usualmente no produce ictericia porque el hígado la metaboliza y la desecha a través del intestino.
El bebé recién nacido, a menudo presenta ictericia durante los primeros días y se debe a que las enzimas del hígado, las cuales metabolizan la bilirrubina, son relativamente inmaduras. Aún más, los bebés recién nacidos tienen más cantidad de glóbulos rojos que los adultos, y por este motivo el organismo debe eliminar una mayor cantidad. Si el bebé es prematuro, o tuvo "estrés" debido a un parto difícil, o la mamá del bebé es diabética, o su organismo desecha más glóbulos rojos que lo usual (como sucede cuando hay incompatibilidad de grupo sanguíneo), el nivel de bilirrubina en la sangre puede incrementarse considerablemente.


Dos clases de ictericia

El hígado cambia la bilirrubina para que pueda ser eliminada por el organismo. Sin embargo, si el hígado está funcionando deficientemente, como ocurre en el caso de algunas infecciones, o si se bloquean los tubos que transportan la bilis en los cuales la bilirrubina se disuelve, esta bilirrubina puede acumularse en la sangre y también puede causar ictericia. Cuando esto ocurre, la bilirrubina procesada (también llamada bilirrubina conjugada), aparece en la orina y convierte la orina en color marrón. Esta orina marrón es una importante indicación de que la ictericia no es "común". La ictericia ocasionada por bilirrubina conjugada siempre es anormal, frecuentemente es un problema serio, y debe ser investigada inmediatamente. Excepto en el caso de algunas enfermedades metabólicas extremadamente raras, la alimentación con leche materna puede y debe ser continuada.

La acumulación de bilirrubina antes de ser procesada por las enzimas del hígado puede ser normal, y es llamada "ictericia fisiológica". La ictericia fisiológica comienza en el segundo o tercer día después del nacimiento, llega a su tope el tercer o cuarto día, y después empieza a desaparecer.

Sin embargo, hay muchas otras condiciones que pueden causar un exceso en este tipo de ictericia, tales como una eliminación más rápida de lo normal de los glóbulos rojos. Estas condiciones no tienen relación con la lactancia materna, por lo tanto continúe amamantando.

Si, por ejemplo, el bebé tiene ictericia severa debido al desecho rápido de glóbulos rojos, este no es motivo para suspender la alimentación con leche materna. La lactancia materna debe continuar.


Ictericia de la Leche Materna

Existe una condición llamada "ictericia de la leche materna". Nadie conoce su causa. Para hacer el diagnóstico, el bebé debe tener por lo menos una semana de nacido, y es interesante destacar que muchos de los bebés con ictericia de la leche materna también han tenido ictericia fisiológica, algunas veces a niveles más altos que de lo normal. El bebé aumenta bien de peso, alimentándose únicamente con la leche materna, tiene movimientos intestinales adecuados, suficiente cantidad de orina, y está bien en general (ver ¿Está recibiendo mi bebé suficiente leche materna?) En este caso, se puede decir que el bebé tiene ictericia de leche materna, aunque en algunas ocasiones una infección de orina o un funcionamiento deficiente de la glándula tiroides puede presentar este mismo cuadro. La ictericia de leche materna llega a su pico en los días 10-21, pero puede durar hasta 2-3 meses.

La ictericia de este tipo es normal. En muy pocos casos, si es que los hay, se hace necesario discontinuar la lactancia materna aún por un período muy corto.

No existe evidencia de que esta ictericia ocasione algún problema al bebé. Si el bebé se está alimentando bien únicamente con el seno no hay ninguna razón, absolutamente ninguna, para suspender la lactancia materna o utilizar un suplemento por ese motivo. Más aún, la sensación de que algo anda mal cuando el bebé presenta ictericia proviene del supuesto de que el bebé alimentado con fórmula es el estándar por medio del cual se puede determinar cómo debe estar el bebé que se alimenta con leche materna. Esta forma de pensar, casi universal entre profesionales de la salud, definitivamente va en contra de toda lógica. Así, el bebé alimentado con fórmula raramente presenta ictericia después de la primera semana de vida, y cuando sí sucede, por lo general algo está mal. Por lo tanto, el bebé alimentado con leche materna que tenga ictericia causa preocupación e implica que "algo se debe hacer". Sin embargo, según nuestra experiencia, la mayoría de los bebés alimentados exclusivamente con leche materna y que están perfectamente sanos, con un adecuado aumento de peso, todavía tienen ictericia a las 5-6 semanas de nacidos y aún después. De hecho, la pregunta debería ser: ¿es normal no tener ictericia? o ¿nos debemos preocupar por la ausencia de ictericia en el bebé? No suspenda la lactancia materna por la presencia de la ictericia.


Ictericia ocasionada por una cantidad deficiente de leche materna

Cuando el bebé no está recibiendo suficiente leche, puede ocurrir que los niveles de bilirrubina estén más altos de lo normal o que exista una ictericia más prolongada que de lo usual. Esto se sucede porque la leche de la madre se demora más de que lo normal en "bajar", o porque las rutinas hospitalarias presentes limitan la lactancia materna, o porque el bebé está colocado al seno inadecuadamente y por lo tanto no recibe suficiente leche (¿Mi bebé está recibiendo suficiente leche materna?).

Cuando el bebé recibe poca leche, los movimientos intestinales tienden a ser escasos y poco frecuentes, entonces la bilirrubina que está acumulada en el intestino se reabsorbe en la sangre en vez de que el organismo la elimine por medio del intestino. Obviamente, la mejor forma para evitar la "ictericia por insuficiente leche materna" es establecer una lactancia adecuada desde el comienzo (Lactancia Materna, un buen comienzo). Sin embargo, la respuesta a la "ictericia por insuficiente leche materna", no es quitarle el seno al bebé u ofrecerle biberón (tetero o mamadera). Si el bebé se está alimentando bien, amamantarlo con más frecuencia es una solución más que suficiente para bajar los niveles de bilirrubina más rapidamente, de hecho, no se necesita hacer nada. Si el bebé se está alimentando deficientemente, ayudarle a mamar mejor puede permitirle alimentarse más eficientemente y así recibir más leche. Comprimir el seno para que baje más leche puede ayudar (Compresión del Seno). Si la correcta colocación y la compresión del seno no son suficientes, sería recomendable el uso de la sonda de lactancia para suplementar las alimentaciones (Uso de la sonda de lactancia).


Fototerapia (Uso de rayos infrarrojos)

La fototerapia incrementa los requerimientos de líquido del bebé. Si el bebé se está alimentando bien, alimentarlo con más frecuencia usualmente puede suplir este requerimiento. Sin embargo, si se estima que el bebé necesita más líquidos, utilize la sonda suplementaria de lactancia, preferiblemente con leche materna exprimida o con agua azucarada en lugar de fórmula.

Artículo original aquí
11:50 a.m. Unknown

Introducción

La ictericia se debe a la bilirrubina, una substancia amarilla procedente de la destrucción de glóbulos rojos viejos. Es normal que los glóbulos rojos sean eliminados, y la bilirrubina que se forma usualmente no produce ictericia porque el hígado la metaboliza y la desecha a través del intestino.
El bebé recién nacido, a menudo presenta ictericia durante los primeros días y se debe a que las enzimas del hígado, las cuales metabolizan la bilirrubina, son relativamente inmaduras. Aún más, los bebés recién nacidos tienen más cantidad de glóbulos rojos que los adultos, y por este motivo el organismo debe eliminar una mayor cantidad. Si el bebé es prematuro, o tuvo "estrés" debido a un parto difícil, o la mamá del bebé es diabética, o su organismo desecha más glóbulos rojos que lo usual (como sucede cuando hay incompatibilidad de grupo sanguíneo), el nivel de bilirrubina en la sangre puede incrementarse considerablemente.


Dos clases de ictericia

El hígado cambia la bilirrubina para que pueda ser eliminada por el organismo. Sin embargo, si el hígado está funcionando deficientemente, como ocurre en el caso de algunas infecciones, o si se bloquean los tubos que transportan la bilis en los cuales la bilirrubina se disuelve, esta bilirrubina puede acumularse en la sangre y también puede causar ictericia. Cuando esto ocurre, la bilirrubina procesada (también llamada bilirrubina conjugada), aparece en la orina y convierte la orina en color marrón. Esta orina marrón es una importante indicación de que la ictericia no es "común". La ictericia ocasionada por bilirrubina conjugada siempre es anormal, frecuentemente es un problema serio, y debe ser investigada inmediatamente. Excepto en el caso de algunas enfermedades metabólicas extremadamente raras, la alimentación con leche materna puede y debe ser continuada.

La acumulación de bilirrubina antes de ser procesada por las enzimas del hígado puede ser normal, y es llamada "ictericia fisiológica". La ictericia fisiológica comienza en el segundo o tercer día después del nacimiento, llega a su tope el tercer o cuarto día, y después empieza a desaparecer.

Sin embargo, hay muchas otras condiciones que pueden causar un exceso en este tipo de ictericia, tales como una eliminación más rápida de lo normal de los glóbulos rojos. Estas condiciones no tienen relación con la lactancia materna, por lo tanto continúe amamantando.

Si, por ejemplo, el bebé tiene ictericia severa debido al desecho rápido de glóbulos rojos, este no es motivo para suspender la alimentación con leche materna. La lactancia materna debe continuar.


Ictericia de la Leche Materna

Existe una condición llamada "ictericia de la leche materna". Nadie conoce su causa. Para hacer el diagnóstico, el bebé debe tener por lo menos una semana de nacido, y es interesante destacar que muchos de los bebés con ictericia de la leche materna también han tenido ictericia fisiológica, algunas veces a niveles más altos que de lo normal. El bebé aumenta bien de peso, alimentándose únicamente con la leche materna, tiene movimientos intestinales adecuados, suficiente cantidad de orina, y está bien en general (ver ¿Está recibiendo mi bebé suficiente leche materna?) En este caso, se puede decir que el bebé tiene ictericia de leche materna, aunque en algunas ocasiones una infección de orina o un funcionamiento deficiente de la glándula tiroides puede presentar este mismo cuadro. La ictericia de leche materna llega a su pico en los días 10-21, pero puede durar hasta 2-3 meses.

La ictericia de este tipo es normal. En muy pocos casos, si es que los hay, se hace necesario discontinuar la lactancia materna aún por un período muy corto.

No existe evidencia de que esta ictericia ocasione algún problema al bebé. Si el bebé se está alimentando bien únicamente con el seno no hay ninguna razón, absolutamente ninguna, para suspender la lactancia materna o utilizar un suplemento por ese motivo. Más aún, la sensación de que algo anda mal cuando el bebé presenta ictericia proviene del supuesto de que el bebé alimentado con fórmula es el estándar por medio del cual se puede determinar cómo debe estar el bebé que se alimenta con leche materna. Esta forma de pensar, casi universal entre profesionales de la salud, definitivamente va en contra de toda lógica. Así, el bebé alimentado con fórmula raramente presenta ictericia después de la primera semana de vida, y cuando sí sucede, por lo general algo está mal. Por lo tanto, el bebé alimentado con leche materna que tenga ictericia causa preocupación e implica que "algo se debe hacer". Sin embargo, según nuestra experiencia, la mayoría de los bebés alimentados exclusivamente con leche materna y que están perfectamente sanos, con un adecuado aumento de peso, todavía tienen ictericia a las 5-6 semanas de nacidos y aún después. De hecho, la pregunta debería ser: ¿es normal no tener ictericia? o ¿nos debemos preocupar por la ausencia de ictericia en el bebé? No suspenda la lactancia materna por la presencia de la ictericia.


Ictericia ocasionada por una cantidad deficiente de leche materna

Cuando el bebé no está recibiendo suficiente leche, puede ocurrir que los niveles de bilirrubina estén más altos de lo normal o que exista una ictericia más prolongada que de lo usual. Esto se sucede porque la leche de la madre se demora más de que lo normal en "bajar", o porque las rutinas hospitalarias presentes limitan la lactancia materna, o porque el bebé está colocado al seno inadecuadamente y por lo tanto no recibe suficiente leche (¿Mi bebé está recibiendo suficiente leche materna?).

Cuando el bebé recibe poca leche, los movimientos intestinales tienden a ser escasos y poco frecuentes, entonces la bilirrubina que está acumulada en el intestino se reabsorbe en la sangre en vez de que el organismo la elimine por medio del intestino. Obviamente, la mejor forma para evitar la "ictericia por insuficiente leche materna" es establecer una lactancia adecuada desde el comienzo (Lactancia Materna, un buen comienzo). Sin embargo, la respuesta a la "ictericia por insuficiente leche materna", no es quitarle el seno al bebé u ofrecerle biberón (tetero o mamadera). Si el bebé se está alimentando bien, amamantarlo con más frecuencia es una solución más que suficiente para bajar los niveles de bilirrubina más rapidamente, de hecho, no se necesita hacer nada. Si el bebé se está alimentando deficientemente, ayudarle a mamar mejor puede permitirle alimentarse más eficientemente y así recibir más leche. Comprimir el seno para que baje más leche puede ayudar (Compresión del Seno). Si la correcta colocación y la compresión del seno no son suficientes, sería recomendable el uso de la sonda de lactancia para suplementar las alimentaciones (Uso de la sonda de lactancia).


Fototerapia (Uso de rayos infrarrojos)

La fototerapia incrementa los requerimientos de líquido del bebé. Si el bebé se está alimentando bien, alimentarlo con más frecuencia usualmente puede suplir este requerimiento. Sin embargo, si se estima que el bebé necesita más líquidos, utilize la sonda suplementaria de lactancia, preferiblemente con leche materna exprimida o con agua azucarada en lugar de fórmula.

Artículo original aquí

martes, 13 de mayo de 2014

Estoy leyendo un nuevo libro que les recomiendo, se llama La Enfermedad Como Camino y quiero compartir con ustedes algunos fragmentos que me parecen relevantes:

"Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un sintoma, este (mas o menos) llama la atencion interrumpiendo, con frecuencia bruscamente, la continuidad de la vida diaria. Un sintoma es una señal que atrae la atencion, interes y energia y, por lo tanto, impide la vida normal. Un sintoma nos reclama atencion, lo queramos o no. Esta interrupcion que nos parece llegar de fuera nos produce una molestia y desde ese momento no tenemos mas que un objetivo: eliminar la molestia. El ser humano no quiere ser molestado, y ello hace que empiece la lucha contra el sintoma. La lucha exige atencion y dedicacion: el sintoma siempre consigue que estemos pendientes de el."

Que significan estas palabras para mi, madre? Cuando mi hija presenta uno o varios sintomas trato de analisar el contexto entero: que paso unos dias antes? como hemos estado de animo en la casa? hemos tenido demasiadas actividades? esta muy cansada? estuve yo mas ausente a pesar de mi presencia fisica? Tal vez su fiebre o sus mocos son una señal para mi de que mi hija necesita mi cuerpo y mi atencion completa. Entonces lo primero que hago es darle lo que necesita, mucho antes de llegar a pensar en pediatra, remedios y termometro. Bajamos las revoluciones y volvemos al contacto corporal intenso.

Otro fragmento:

"La medicina academica evita cuidadosamente la interpretacion del sintoma...Con ello, la señal pierde su autentica funcion; los sintomas se convierten en señales incomprensibles.
Vamos a poner un ejemplo: un automovil lleva varios indicadores luminosos que solo se encienden cuando existe una grave anomalia en el funcionamiento del vehiculo. Si, durante un viaje, se enciende uno de los indicadores, ellos nos contraria. Nos sentimos obligados por la señal a interrumpir el viaje. Por mas que nos moleste parar, comprendemos que seria una estupidez enfadarse con la lucecita; al fin y al cabo nos esta avisando de una perturbacion que nosotros no podriamos descubrir con tanta rapidez, ya que se encuentra en una zona que nos es "inaccesible". Por lo tanto, nosotros interpretamos el aviso de la lucecita como recomendacion de que llamemos a un mecanico que arregle lo que haya que arreglar para que la lucecita se apague y nosotros podamos seguir el viaje. Pero nos indignariamos, y con razon, si, para conseguir este objetivo, el mecanico se limitara a quitar la lampara. Desde luego, el indicador ya no estaria encendido - y eso es lo que nosotros queriamos - pero el procedimiento utilizado para conseguirlo seria muy simplista. Lo procedente es eliminar la causa de que se encienda la señal, no quitar la bombilla. Pero para ella abra que apartar la mirada de la señal y dirigirla a zonas mas profundas, a fin de averiguar que es lo que no funciona. La señal solo queria avisarnos y hacer que nos preguntaramos que ocurria.
Lo que en el ejemplo era el indicador luminoso, en nuestro tema es el sintoma. Aquello que en nuestro cuerpo se manifiesta como sintoma es expresion visible de un proceso invisible y con su señal pretende interrumpir nuestro proceder habitual, avisarnos de una anomalia y obligarnos a hacer una indagacion. Tambien en este caso, es una estupidez enfadarse con el sintoma y, absurdo, tratar de suprimirlo impidiendo su manifestacion. Lo que debemos eliminar no es el sintoma, sino la causa. Por consiguiente, si queremos descubrir que es lo que nos señala el sintoma, tenemos que apartar la mirada y buscar mas alla."

Creo que este fragmento habla por si solo...Pero igual me gustaria añadir algunas ideas. Vistos de esta perspectiva, los sintomas que nuestros hijos muestran (que sea fiebre, mocos, vomito, toz, etc) adquieren un significado mas profundo. Se transforman en un nuevo lenguaje con cual tratan de comunicarse, lenguaje que es muy importante aprender a entender cuando nuestros niños todavia no hablan. Asi como el llanto para un recien nacido es su unica manera de comunicarse, de la misma manera encuentro que los sintomas podrian ser otro elemento comunicacional.

Y claro que un pediatra comun y corriente no tiene el tiempo, la energia y la disponibilidad emocional y sicologica de querer bajar en las profundidades de este lenguaje. Esta demasiado enfocado en ser eficiente y ver el mayor numero de pacientes posible en un dia. Pero creo yo que tampoco es responsabilidad suya entenderlo...Creo que en realidad es responsabilidad nuestra. Por todo el miedo que nos da ir en lo profundo, por todo lo que nos cuesta dejar de administrar jarabes y paracetamoles y supositorios, habra que dejar de huir de esta responsabilidad.

Que significa todo esto en la vida concreta para mi? Significa que si mi hija se resfria o tiene fiebre o vomita, esta tratando de decirme que me necesita. Que baje las revoluciones. Que la mire y piense, que habra pasado estos dias? Comio algo malo? Hizo frio en la plazita? La saque desabrigada? Tal vez estuve muy pendiente de Facebook y deje de estar conectada con ella? O quizas tuvimos que ver mucha gente, salimos mucho, nos sobre-estimulamos con compras, mall, trafico, contaminacion, ruido? Estas son preguntas diversas y no puedo responder a todas con la misma respuesta: paracetamol. Si quiero "hablar" este nuevo lenguaje, no puedo seguir viviendo en el ritmo enloquecedor de cada dia. Tengo que decir STOP. Yo me bajo aca, mi niña me necesita. Y me saco la ropa, me desnudo, le saco la ropa a Amani tambien y nos metimos en la cama para abrazarnos, tomar teta y estar en contacto fisico permanente. Mi temperatura regula la suya, mi tranquilidad la calma.

No digo que frente a simptomas graves de varios dias no hay que hacer nada. Digo simplemente que podemos mirar con un lente nuevo la enfermedad, el sintoma, a nosotros, a nuestros hijos. De que antes de administrar cualquier cosa y salir corriendo a ver el pediatra, podriamos tomar un tiempo de reflexion profunda, a ver, que nos esta pasando?


12:26 p.m. Unknown
Estoy leyendo un nuevo libro que les recomiendo, se llama La Enfermedad Como Camino y quiero compartir con ustedes algunos fragmentos que me parecen relevantes:

"Cuando en el cuerpo de una persona se manifiesta un sintoma, este (mas o menos) llama la atencion interrumpiendo, con frecuencia bruscamente, la continuidad de la vida diaria. Un sintoma es una señal que atrae la atencion, interes y energia y, por lo tanto, impide la vida normal. Un sintoma nos reclama atencion, lo queramos o no. Esta interrupcion que nos parece llegar de fuera nos produce una molestia y desde ese momento no tenemos mas que un objetivo: eliminar la molestia. El ser humano no quiere ser molestado, y ello hace que empiece la lucha contra el sintoma. La lucha exige atencion y dedicacion: el sintoma siempre consigue que estemos pendientes de el."

Que significan estas palabras para mi, madre? Cuando mi hija presenta uno o varios sintomas trato de analisar el contexto entero: que paso unos dias antes? como hemos estado de animo en la casa? hemos tenido demasiadas actividades? esta muy cansada? estuve yo mas ausente a pesar de mi presencia fisica? Tal vez su fiebre o sus mocos son una señal para mi de que mi hija necesita mi cuerpo y mi atencion completa. Entonces lo primero que hago es darle lo que necesita, mucho antes de llegar a pensar en pediatra, remedios y termometro. Bajamos las revoluciones y volvemos al contacto corporal intenso.

Otro fragmento:

"La medicina academica evita cuidadosamente la interpretacion del sintoma...Con ello, la señal pierde su autentica funcion; los sintomas se convierten en señales incomprensibles.
Vamos a poner un ejemplo: un automovil lleva varios indicadores luminosos que solo se encienden cuando existe una grave anomalia en el funcionamiento del vehiculo. Si, durante un viaje, se enciende uno de los indicadores, ellos nos contraria. Nos sentimos obligados por la señal a interrumpir el viaje. Por mas que nos moleste parar, comprendemos que seria una estupidez enfadarse con la lucecita; al fin y al cabo nos esta avisando de una perturbacion que nosotros no podriamos descubrir con tanta rapidez, ya que se encuentra en una zona que nos es "inaccesible". Por lo tanto, nosotros interpretamos el aviso de la lucecita como recomendacion de que llamemos a un mecanico que arregle lo que haya que arreglar para que la lucecita se apague y nosotros podamos seguir el viaje. Pero nos indignariamos, y con razon, si, para conseguir este objetivo, el mecanico se limitara a quitar la lampara. Desde luego, el indicador ya no estaria encendido - y eso es lo que nosotros queriamos - pero el procedimiento utilizado para conseguirlo seria muy simplista. Lo procedente es eliminar la causa de que se encienda la señal, no quitar la bombilla. Pero para ella abra que apartar la mirada de la señal y dirigirla a zonas mas profundas, a fin de averiguar que es lo que no funciona. La señal solo queria avisarnos y hacer que nos preguntaramos que ocurria.
Lo que en el ejemplo era el indicador luminoso, en nuestro tema es el sintoma. Aquello que en nuestro cuerpo se manifiesta como sintoma es expresion visible de un proceso invisible y con su señal pretende interrumpir nuestro proceder habitual, avisarnos de una anomalia y obligarnos a hacer una indagacion. Tambien en este caso, es una estupidez enfadarse con el sintoma y, absurdo, tratar de suprimirlo impidiendo su manifestacion. Lo que debemos eliminar no es el sintoma, sino la causa. Por consiguiente, si queremos descubrir que es lo que nos señala el sintoma, tenemos que apartar la mirada y buscar mas alla."

Creo que este fragmento habla por si solo...Pero igual me gustaria añadir algunas ideas. Vistos de esta perspectiva, los sintomas que nuestros hijos muestran (que sea fiebre, mocos, vomito, toz, etc) adquieren un significado mas profundo. Se transforman en un nuevo lenguaje con cual tratan de comunicarse, lenguaje que es muy importante aprender a entender cuando nuestros niños todavia no hablan. Asi como el llanto para un recien nacido es su unica manera de comunicarse, de la misma manera encuentro que los sintomas podrian ser otro elemento comunicacional.

Y claro que un pediatra comun y corriente no tiene el tiempo, la energia y la disponibilidad emocional y sicologica de querer bajar en las profundidades de este lenguaje. Esta demasiado enfocado en ser eficiente y ver el mayor numero de pacientes posible en un dia. Pero creo yo que tampoco es responsabilidad suya entenderlo...Creo que en realidad es responsabilidad nuestra. Por todo el miedo que nos da ir en lo profundo, por todo lo que nos cuesta dejar de administrar jarabes y paracetamoles y supositorios, habra que dejar de huir de esta responsabilidad.

Que significa todo esto en la vida concreta para mi? Significa que si mi hija se resfria o tiene fiebre o vomita, esta tratando de decirme que me necesita. Que baje las revoluciones. Que la mire y piense, que habra pasado estos dias? Comio algo malo? Hizo frio en la plazita? La saque desabrigada? Tal vez estuve muy pendiente de Facebook y deje de estar conectada con ella? O quizas tuvimos que ver mucha gente, salimos mucho, nos sobre-estimulamos con compras, mall, trafico, contaminacion, ruido? Estas son preguntas diversas y no puedo responder a todas con la misma respuesta: paracetamol. Si quiero "hablar" este nuevo lenguaje, no puedo seguir viviendo en el ritmo enloquecedor de cada dia. Tengo que decir STOP. Yo me bajo aca, mi niña me necesita. Y me saco la ropa, me desnudo, le saco la ropa a Amani tambien y nos metimos en la cama para abrazarnos, tomar teta y estar en contacto fisico permanente. Mi temperatura regula la suya, mi tranquilidad la calma.

No digo que frente a simptomas graves de varios dias no hay que hacer nada. Digo simplemente que podemos mirar con un lente nuevo la enfermedad, el sintoma, a nosotros, a nuestros hijos. De que antes de administrar cualquier cosa y salir corriendo a ver el pediatra, podriamos tomar un tiempo de reflexion profunda, a ver, que nos esta pasando?


sábado, 3 de mayo de 2014

No recomendamos medicamentos ni en nuestro espacio (grupo) de Facebook ni en el blog, ya que el pediatra es el más apropiado para esto. Aquí somos madres y padres que nos juntamos para compartir, no somos médicos ni profesionales de la salud, aquí solo somos cada uno de nosotros especialistas de nuestros propios hijos.


¿Por qué no recomendar medicamentos?



Pues porque si leemos bien las instrucciones que acompañan cada medicamento, podemos darnos cuenta que SIEMPRE, todos los fármacos dicen claramente: “NO RECOMIENDE ESTE MEDICAMENTO, CONSULTE CON SU MÉDICO”.

Además, a través de una pantalla, solo leyendo lo que dice cada mamá o papá y sin ser pediatras (o médicos) no es posible que hagamos un diagnóstico –las otras madres y padres- de sus hijos, ni menos que les demos un tratamiento. Y también porque no todos los niños y bebés son iguales, algunos podrían presentar alergia a ciertos medicamentos, por eso el pediatra debe estar al tanto de los medicamentos que le damos a nuestros pequeños.

Es importante tomar conciencia de los riesgos de la automedicación, por eso, no debemos recomendar NINGÚN fármaco ni de forma directa, ni de forma indirecta. Para que quede bien claro, la forma directa sería así “dale tal medicamento” y la forma indirecta sería “mi hijo tuvo eso y el pediatra nos recetó tal medicamento”. Ambas formas de recomendar promueven la automedicación y esto es muy grave ya que no somos especialistas y no sabemos el diagnóstico –y menos el tratamiento- de las enfermedades de otros hijos. No conocemos esos otros hijos presencialmente, no sabemos su historial de alergias, no conocemos sus otras enfermedades, concretamente, no sabemos nada de ellos. Además los fármacos la mayoría de las veces tienen contraindicaciones que no conocemos y TODOS tienen efectos secundarios y efectos nocivos a largo plazo, sobre todo cuando se administran frecuentemente.

LEA, INFÓRMESE Y, POR FAVOR, NO VUELVA A RECOMENDAR FÁRMACOS
NO PROMOVAMOS LA AUTOMEDICACIÓN.

9:32 p.m. Unknown
No recomendamos medicamentos ni en nuestro espacio (grupo) de Facebook ni en el blog, ya que el pediatra es el más apropiado para esto. Aquí somos madres y padres que nos juntamos para compartir, no somos médicos ni profesionales de la salud, aquí solo somos cada uno de nosotros especialistas de nuestros propios hijos.


¿Por qué no recomendar medicamentos?



Pues porque si leemos bien las instrucciones que acompañan cada medicamento, podemos darnos cuenta que SIEMPRE, todos los fármacos dicen claramente: “NO RECOMIENDE ESTE MEDICAMENTO, CONSULTE CON SU MÉDICO”.

Además, a través de una pantalla, solo leyendo lo que dice cada mamá o papá y sin ser pediatras (o médicos) no es posible que hagamos un diagnóstico –las otras madres y padres- de sus hijos, ni menos que les demos un tratamiento. Y también porque no todos los niños y bebés son iguales, algunos podrían presentar alergia a ciertos medicamentos, por eso el pediatra debe estar al tanto de los medicamentos que le damos a nuestros pequeños.

Es importante tomar conciencia de los riesgos de la automedicación, por eso, no debemos recomendar NINGÚN fármaco ni de forma directa, ni de forma indirecta. Para que quede bien claro, la forma directa sería así “dale tal medicamento” y la forma indirecta sería “mi hijo tuvo eso y el pediatra nos recetó tal medicamento”. Ambas formas de recomendar promueven la automedicación y esto es muy grave ya que no somos especialistas y no sabemos el diagnóstico –y menos el tratamiento- de las enfermedades de otros hijos. No conocemos esos otros hijos presencialmente, no sabemos su historial de alergias, no conocemos sus otras enfermedades, concretamente, no sabemos nada de ellos. Además los fármacos la mayoría de las veces tienen contraindicaciones que no conocemos y TODOS tienen efectos secundarios y efectos nocivos a largo plazo, sobre todo cuando se administran frecuentemente.

LEA, INFÓRMESE Y, POR FAVOR, NO VUELVA A RECOMENDAR FÁRMACOS
NO PROMOVAMOS LA AUTOMEDICACIÓN.